
Dejar de usar mercurio: una forma más inteligente de manejar las lámparas UV
Seamos sinceros: lidiar con las lámparas a base de vapor de mercurio es un verdadero problema. Hay reglas estrictas para su eliminación, y además siempre existe el riesgo de que alguna de las lámparas se rompa en el lugar donde se utilizan. En realidad, son más una carga que una herramienta útil.
Decidimos que era hora de cambiar eso. Ahora optamos por diseños que no generen contaminación; es decir, reemplazamos los materiales tóxicos por otros que no causen problemas y que hagan que las lámparas duren más tiempo.
¿Qué hay realmente dentro de ellas?
Hemos eliminado el mercurio y los gases peligrosos. En su lugar, utilizamos cuarzo sintético de alta pureza y recubrimientos de fósforo eficaces. Así, se obtiene la misma intensidad de luz UVC que antes, pero sin los efectos dañinos del mercurio.
Es un alivio, de verdad. Si alguna lámpara se rompe, ya no hay que lidiar con materiales peligrosos. También hemos cambiado la carcasa de las lámparas por aleaciones recicladas y resistentes al calor. Pero el verdadero secreto está en las tapas de las lámparas: hemos mejorado sus sellos, ya que suele ser allí donde las lámparas pierden su eficiencia.
Detener el ciclo de “reemplazo continuo”
No hay nada más frustrante que tener que detener una línea de producción solo para reemplazar una bombilla quemada. Para solucionarlo, utilizamos materiales especiales en los electrodos, lo que evita que estos se desgasten rápidamente. En otras palabras, esto mantiene el interior de la lámpara limpio. Cuando el vidrio permanece limpio, la luz puede pasar a través de él, y la lámpara dura más tiempo.
Claro, no diré que estas lámparas durarán para siempre. Si se utiliza toda la potencia posible, se genera mucho calor en los electrodos, lo que acelera su desgaste. Se trata de encontrar el equilibrio entre la velocidad necesaria para completar el proceso y la duración deseada de la lámpara.
Integrarlas en su línea de producción
Lo mejor de todo es que no es necesario desmontar todo el sistema existente. Estas lámparas son compatibles con los montajes industriales estándar. Así, nadie tiene que pasar un fin de semana reparando todo el sistema. Al cambiar a estas lámparas, se reduce considerablemente la cantidad de residuos peligrosos y el tiempo necesario para reemplazar las bombillas. Simplemente, la línea de producción puede seguir funcionando sin problemas.
Un consejo rápido: asegúrese de que su balastro pueda manejar las nuevas curvas de impedancia. No quiere que las lámparas se quemen prematuramente.